ESCRITO EN LINO Y ROBLE

Me llamarán para que baje a cenar en familia. Arriba trabajo en devolver vida al piso que la muerte de mi abuela dejó vacío.
Los golpes de la escoba resuenan en el suelo. Peculiar forma que tiene mi madre de llamarme…
Una de las láminas del parqué se ha movido con los golpes del mamporro improvisado de abajo. Recojo el pedazo y me encuentro un retal, parece que envuelve algo. En efecto, es una carta;                   
-Amada Evangelina, la situación en Mequinenza se barrunta sombría. Pase lo que pase no olvides que nuestro amor, aunque prohibido, será más grande que esta guerra. Te ama, Elías-