QUE EL FALO TE ACOMPAÑE

Consejos para protegerte del popular y ampliamente  practicado “mal de ojo”

El título, hace referencia a la frase, por todos conocida de la famosa saga de Star Wars Que la fuerza te acompañe. Y es que, aquí y ahora, también hay un Lado Oscuro, conocido como Mal de Ojo, ojos del invidus, que es el ojo de la envidia, proveniente de las malévolas fuerzas del Mundo. 

Por desgracia en este país donde el deporte nacional es la envidia, ninguno estamos a salvo del poder del Lado Oscuro, sin falta de hechizos, vudús o maldiciones. Es suficiente con que alguien nos mire mal. Seguro que ya os ha pasado. Tan simple, terrorífico y sencillo como eso, una simple mirada.

Quienes la practican, no están tan lejos de la filosofía de los Sith, que pretendían la muerte, el sufrimiento y la dominación de los otros. Cuando se produce de forma inconsciente, un rechazo o sentimiento negativo, el agresor mirón consigue conocer nuestras fuerzas y debilidades y las utiliza para acabar con nuestra buena suerte.

¡Atención! porque la envidia del amigo puede ser peor que el odio del enemigo…

Razón tenía el padre de Super López cuando le advirtió sobre no mostrar sus poderes en público, viviendo en España, un país en el que  si destacas, ¡martillo!. Reconozcámoslo, todos los envidiosos desean que el otro esté bien, pero nunca mejor que ellos mismos. ¿Hay que conformarse entonces con ser mediocre para no despertar a los mirones del Lado Oscuro y vivir tranquilo?

No amigos, también existe el Lado Luminoso de la fuerza. Sintiéndonos miembros de la Orden Jedi, tenemos estrategias para vencer el Mal de Ojo. Centrémonos en el arma más poderosa y que da nombre a nuestro título: los falos o fascinum (en romano), que viene a decir, ¡fascinante!. Espero, ninguna mujer se sienta ofendida por no poseer este alucinante miembro. Tengamos en cuenta que este término es acuñado en el Imperio Romano, dominado rigurosamente por hombres que entendían que el poder y la buena suerte se expresaban con el miembro viril. 

Por eso mismo, en la ciudad de Pompeya hay penes dibujados, tallados y esculpidos incluso con campanillas o alas que suenan con el viento. Los falos son La Fuerza que debe acompañarnos. 

Este talismán es apotropaico, que quiere decir, que no solo nos protege sino que también ataca al agresor envidioso
Así que es tan sencillo como poner un pene en tu vida. Lo mejor es conseguir una pieza ligera y de un tamaño pequeño para poder portarlo o llevarlo colgado (valga la redundancia para algunos, que deberán también llevarlo en su pecho o llavero).

Teniendo en cuenta que no se trata de una fantasía sino de una fuerza real, os proponemos intentar conseguir este amuleto para luchar contra las fuerzas del mal.

Sin embargo, el Lado Luminoso de la Fuerza es en realidad la unión de todas las emociones positivas. Y eso, precisamente es lo que deberíamos sacar como conclusión. Si creemos en nosotros mismos y usamos afirmaciones positivas frente al Lado Oscuro de la Fuerza, no nos afectarán las energías negativas de nadie. Lo bueno atrae lo bueno, así que cuando te encuentres con alguien, la manera en que tú le mires y tú le trates será la misma en que te estés tratando a ti mismo.  Así que demos amor y recibiremos amor porque solo de nosotros depende nuestra propia felicidad.

Bibliografía: Ana María Vázquez Hoys