EL TRÍPODE PATUNO

¿Conocen a los patos?

Sí, hombre, seguro que ya les han dado de comer algunas migas de pan cerca de un estanque o en algún parque. Seguro que se han quedado maravillados con su lindo plumaje o con su capacidad para volar y también zambullirse en el agua. Son animales románticos, casi decorativos en las desoladas ciudades, ¿no les parece?. ¡Y como no! todos conocemos al famoso pato Donald al que Walt Disney dio vida con sus ojos azul celeste, un pelaje blanco y un uniforme marinero. Siempre alegre y positivo, este lindo patito…

Hoy señores y señoras, espero que no cambien su opinión acerca de estos animales, que a pesar de estar tan presentes en nuestro día a día, no tienen nada que ver con nosotros. Bueno, en algo sí que se parecen, son junto al avestruz, de las pocas aves que tienen pene. Aunque en el reino patuno, el tamaño sí importa y mucho. Siendo 200 veces más pequeño en cuanto a volumen que un avestruz , algunos patos consiguen duplicar la talla del miembro del primero, llegando a tener falos patunos de 40 cm o más.  

Las patas además se diferencian de nosotras en que ellas son muy promiscuas, hasta el punto de que el miembro patuno está anatómicamente preparado para ellas. El pene termina en forma de cepillo o escobilla, como esas para limpiar el interior de las botellas.

Que ¿para qué?. Así el pato puede limpiar los restos de esperma de otros patos y dejar su descendencia y no, la de los otros conquistadores, lo que viene a ser un buen lavado de motor.

Bueno el colmo de este pato, es que además es argentino, conocido con el nombre de  malvasía que a las patas derretía, la pucha viste, ¡qué chiste!

Pero no se preocupen porque ganamos como siempre al continente vecino, ¿saben cuál es el animal con el pene más largo con respecto a lo que mide su cuerpo? El percebe. Este crustáceo ha desarrollado un aparato reproductor que mide 20 veces el tamaño de su cuerpo.

Volviendo a nuestros protagonistas de hoy, fíjense si son importantes los patos que hasta han conseguido otorgar un IG-Nobel de Biología, que cayó en manos del científico holandés Kees Moeliker, descubridor de el pato necrófilo homosexual. ¿Cómo lo descubrió? Pues el 5 de junio de 1995 un pato se estrelló contra la ventana de su oficina, en el museo natural de Rotterdam y murió, entonces llegó otro pato, también macho y se lo empezó a follar. El coito duró 75 minutos.

Ahora en el Museo natural de Rotterdam se celebra cada 5 de junio una fiesta en honor a este acontecimiento, el día del ¡pato muerto y violado! Y culminan la celebración con un buen buffet en un restaurante chino.

Hasta aquí todo por hoy acerca de los patitos lindos.

Bibliografía: Ana María Vázquez Hoys.